Arrancan los ‘pymebonos’

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Aunque el andamiaje estaba preparado desde que a mediados de año la Comisión Nacional del Mercado de Valores aprobó su reglamento, esta semana se presenta en sociedad y arranca oficialmente el nuevo Mercado Alternativo de Renta Fija (MARF), en el que las pequeñas o más bien medianas empresas podrán colocar deuda e intentar así mejorar su financiación ante la pertinaz sequía crediticia.

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También se espera conocer los primeros mediadores y asesores registrados, que guiarán a las sociedades que quieran emitir.

Son pasos que aguardan muchas empresas que ya han pedido información a sus consultores e intermediarios porque el interés, y sobre todo la necesidad, de esta alternativa por parte de los potenciales emisores es indudable, aseguran fuentes del mercado.

El momento de su lanzamiento también parece el óptimo, ante el crecimiento de las emisiones de deuda en toda Europa y “el cambio significativo de España en los últimos meses, en los que vemos que se acercan inversores extranjeros cuando antes ni nos miraban”, comenta Vicente García, director en el grupo de capital markets de PwC.

El nuevo mercado está diseñado para empresas que facturen más de 100 millones, saneadas y con presencia internacional

A eso se suma que “el recorrido adicional de los activos fijos de más calidad es menor, con lo que tiene sentido introducir otras opciones en sus carteras”, añade Pablo Guijarro, socio de corporate finance de Analistas Financieros Internacionales.

La opinión, no obstante, no es unánime. “Al MARF le va a costar empezar a andar porque el inversor se posiciona ahora en activos de poco riesgo y mucha liquidez”, auguran otras fuentes. “La duda está en la base inversora de origen español no muy acostumbrada ni a emisiones de alta rentabilidad ni a apostar por proyectos y empresas locales”, según Adolfo Estévez, director de Axesor Rating.

Por eso, para que la iniciativa tenga éxito, todos los agentes consultados coinciden en que va a ser fundamental la calidad y el tamaño de las empresas y de sus emisiones.

Las cifras

100.000 euros es la inversión mínima contemplada en el reglamento del nuevo mercado, que solo podrán aportar inversores institucionales ya que no se contempla la participación directa de particulares, al contrario de lo que ocurre en el MAB.

800 empresas españolas, según el informe del IEB y Axesor, cumplirían los requisitos para acceder al nuevo mercado. De ellas, un centenar estaría en condiciones de emitir de forma inmediata. Las primeras ya han empezado a solicitar ratings privados para evaluar costes.

1.000 millones de euros ha previsto la sublínea Pagarés y Bonos de Empresas del ICO, dentro del apartado de Empresas y Emprendedores, para financiar la adquisición por parte de las entidades financieras de bonoso pagarés de sociedades españolas y desarrollar el MARF.

6,9% es la rentabilidad media esperada para las emisiones del MARF, según algunos estudios, aunque dependerá de la evolución de las condiciones de mercado, el riesgo soberano o el rating de los emisores. Se prevé que la mayoría tenga una calificación crediticia de BB.

 

Fuente: http://cincodias.com/cincodias/2013/10/04/emprendedores/1380911393_571547.html