‘No’ a las jornadas interminables: restan productividad laboral

Los españoles somos de los europeos que dedicamos más horas del día al trabajo. En concreto ¡hasta 280 horas más al año que los alemanes! ¿Significa esto que somos más productivos? Evidentemente no. En España hemos dejado que el horario laboral se extienda e invada la parte del día que deberíamos dedicar a la familia y otras actividades privadas y esa práctica se ha confundido con dedicación al trabajo.

 centro de negocios Terramar Benidorm, no a las jornadas interminables

Es cierto que los españoles socializamos más en el trabajo que, por ejemplo, ingleses o suecos; eso nos puede ayudar a pasar de forma más amena tantas horas en la oficina, pero no a ser más productivos.

El presentismo laboral -permanecer en el trabajo las horas que hagan falta para parecer que estamos comprometidos con la empresa- produce la sensación mental de ir incorporando paulatinamente esas horas extra al horario de trabajo. Los expertos lo tienen claro: estar demasiadas horas en la oficina cansa, reduce la creatividad y no es saludable.

Al estar mentalizado a pasar muchas horas, desde por la mañana se tiende a dejar para más tarde algunas tareas consideradas menos importantes o urgentes y a concentrarse menos porque hay que dosificarse: habrá que pasar muchas horas. Al final de la jornada, esas menudencias pendientes se acumulan, aumentando la sensación de ahogo que de por sí proporciona el quedarse hasta tarde.

El resultado es que se dejan de hacer actividades particulares como ir al gimnasio, estar con la familia o los amigos o tocar la guitarra, (¡allá cada uno!). Nuestro cerebro no desconecta, no descansa y el rendimiento y la solución a los problemas se vuelve cada vez más ineficiente. El trabajo se dilata en función del tiempo disponible para hacerlo, y hacemos, como mucho, el mismo trabajo en más tiempo.

Los horarios de España
Es cierto que los horarios en España parecen facilitar esas jornadas interminables, con jornadas partidas y mucho tiempo para comer -en Europa lo habitual es disponer de 30 minutos- y también las costumbres, ¿quién no ha tenido que ir a un almuerzo de trabajo? ¿y a quién no le han convocado a una reunión que empieza más tarde de las 18:00 horas? Pero hay algunas técnicas que podemos aplicar de forma individual para ajustarnos al horario establecido siendo igual o más productivos.

Para comenzar a racionalizar la jornada, lo mejor es comenzar por lo más obvio: planifica tus bloques de tiempo en la jornada laboral para terminar tus tareas en un rango de entre 10 y 15 minutos antes de la hora -antes del café, antes del almuerzo, antes de la salida-. Si no te da tiempo, analiza tus procesos y tus necesidades y coméntalo con tu jefe. Los jefes asignan trabajo y tiempos en base a su experiencia y a sus expectativas, pero no todos los trabajos son iguales, por lo que siempre debe existir la posibilidad de levantar la mano y decir que la estimación no nos parece adecuada. Un buen líder debe contar con la estimación de sus trabajadores, pues de manera natural tenderá a ser optimista. Es labor del jefe realizar una labor de aproximación realista. Ningún jefe te echará por ofrecerle información que le permita tomar decisiones más adecuadas. Si lo consigues, te evitarás años de frustraciones psicológicas y estrés.

Productividad y conciliación
La preocupación por la productividad y la conciliación no debe ser exclusiva de las grandes empresas y es evidente que la responsabilidad no es solo del trabajador. En 3Dids.com trabajamos 30 personas, somos por tanto una pyme, pero eso no nos impide buscar ser eficientes y a la vez disfrutar de nuestro tiempo libre.

La primera medida que adoptamos es hacer flexible la hora de entrada, aunque manteniendo la mayor parte de la jornada laboral en común con el equipo. También es flexible el tiempo del almuerzo, con la posibilidad de prescindir de él o utilizar un máximo 45 minutos. Además hemos dedicado un espacio agradable y funcional para poder realizar las comidas sin necesidad de salir de la oficina, con lo que dedicamos menos tiempo y podemos salir un poco antes.

Le damos mucha importancia al valor de pertenencia a un equipo y trabajamos por objetivos. De esta manera nadie se siente solo ni se enfrenta solo a los problemas que surgen en cualquier trabajo. Quizás la herramienta más eficaz haya sido las reuniones de proyecto semanales en las que todo el equipo comparte sus avances, sus tareas pendientes y sus expectativas con el resto del equipo. Estas reuniones no duran más de 10 ó 15 minutos y permiten conocer la situación de los compromisos de forma global preguntándonos si hemos conseguido nuestro objetivo semanal. En el caso de no haberlo conseguido, analizamos cual ha sido el motivo y quién ha tenido el problema. De esta manera podemos reaccionar y establecer un plan de acción inmediato para volver a los objetivos. Al finalizar siempre se establecen objetivos para la siguiente semana.

Cuando se acerca la hora en la que la mayoría del personal abandona la oficina -procuramos que nunca sea más tarde de las 17:45- los responsables de área tienen la responsabilidad de supervisar si alguien de su equipo tiene tareas pendientes. Si esto ocurre, debe estudiar si ha habido falta de eficacia -y por qué- o si los objetivos eran demasiado ambiciosos y poner los medios para corregir la situación.

Socialización con los compañeros
Promovemos la socialización entre compañeros, sí, pero en eventos -que van desde una tarde de fútbol, a la grabación de un vídeo humorístico o la organización de una fiesta- fuera del horario laboral, de manera que se diferencie bien lo que es trabajo y concentración y lo que es ocio y relajo. Habrá quien piense que ni loco seguiría con sus compañeros de trabajo después del horario laboral. Nosotros lo hacemos de vez en cuando y la asistencia siempre es multitudinaria.

Pero lo más importante es que incentivamos la consecución de objetivos. No premiamos la presencia, sino los resultados, y se hace mediante incentivos mensuales en dinero. Para que no haya frustración ni desavenencias, los objetivos deben ser medibles claramente y contrastables, y además independientes por cada departamento, ya que no se realiza el mismo trabajo. Con estas medidas, y a pesar de ser una empresa pequeña, hemos conseguido ser uno de los lugares preferidos por los ingenieros informáticos, diseñadores, publicistas, redactores y expertos en marketing de Alicante para trabajar

 

Enlace: http://www.eleconomista.es/gestion-franquicias/noticias/6898142/07/15/No-a-las-jornadas-interminables-restan-productividad-laboral.html#.Kku8Lm3a9XexAWI

 

Desde Terramar Centro de Negocios, en Benidorm (Alicante), deseamos que ésta información les haya parecido interesante y les ofrecemos la posibilidad de conocer nuestras instalaciones. Disponemos de oficinas y despachos en alquiler, oficinas compartidas, salas de conferencias, salas de reuniones, etc., con unas modernas e innovadoras instalaciones. No dude en visitarnos.

www.centrodenegociosbenidorm.com

www.co-spaces.es